El Papa de la época, el Beato Pío IX, Proclamó el 8 de Diciembre de 1854, el dogma de la Inmaculada Concepción de María el cual, nos revela que fue preservada de toda mancha de culpa original en el primer instante de su concepción por singular Gracia y Privilegio de Dios. No solo la concepción inmaculada y la plenitud de Gracia son reconocidas en María, sino las virginidades perpetuas; hechos que no son otra cosa que la preparación inmediata para la más perfecta realización de ese inefable misterio de la Maternidad.
La triple virginidad de María (antes del parto, en el parto y después del parto) es un misterio de fe católica, proclamado en el Concilio Lateranense bajo el Papa Martín I, en el año 649, y también en el Concilio III de Constantinopla en el año 68O. Sin embargo, ya antes esta verdad estaba en el patrimonio de la fe cristiana. El relato biográfico de María se relaciona casi exclusivamente con la Concepción y Nacimiento de Jesús. El nombre de María, significa Muy Amada, Soberana, Beldad Omnipotente; en hebreo es Miriam, y significa Doncella, Señora, Princesa.
La tradición chilena celebra el 8 de diciembre el misterio de la Inmaculada Concepción, culminando así el tradicional Mes de María.
La triple virginidad de María (antes del parto, en el parto y después del parto) es un misterio de fe católica, proclamado en el Concilio Lateranense bajo el Papa Martín I, en el año 649, y también en el Concilio III de Constantinopla en el año 68O. Sin embargo, ya antes esta verdad estaba en el patrimonio de la fe cristiana. El relato biográfico de María se relaciona casi exclusivamente con la Concepción y Nacimiento de Jesús. El nombre de María, significa Muy Amada, Soberana, Beldad Omnipotente; en hebreo es Miriam, y significa Doncella, Señora, Princesa.
La tradición chilena celebra el 8 de diciembre el misterio de la Inmaculada Concepción, culminando así el tradicional Mes de María.
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